En 1986, Países Bajos gastó una fortuna en una barrera de 9 km para detener a su mayor enemigo. El problema es que casi siempre está abierta

Résumé détaillé
En 1986, Países Bajos inauguró una de las mayores obras de ingeniería hidráulica del planeta. Su misión era impedir que el mar del Norte volviera a provocar una catástrofe…
En 1986, Países Bajos inauguró una de las mayores obras de ingeniería hidráulica del planeta. Su misión era impedir que el mar del Norte volviera a provocar una catástrofe nacional. Lo extraordinario es que sus ingenieros tuvieron que resolver un problema aparentemente contradictorio: construir una muralla gigantesca que dejara pasar el agua.
Una barrera que casi siempre está abierta. La Oosterscheldekering, situada en la provincia neerlandesa de Zelanda, tiene nueve kilómetros de longitud y cuenta con 62 enormes compuertas de acero. Fue inaugurada el 4 de octubre de 1986 y, durante sus primeros 35 años, solo necesitó cerrarse 28 veces por amenaza de inundación, según los datos publicados por NOS en 2021.
El resto del tiempo, las compuertas permanecen levantadas y permiten que el agua del mar del Norte entre y salga del estuario con las mareas.
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